Tegucigalpa, 17 de abril.- El presidente Juan Orlando Hernández sentenció que "no podemos retroceder" en la reestructuración de la Policía Nacional y que tiene que hacerse justicia en los crímenes cometidos por miembros de ese cuerpo, al tiempo que se sientan precedentes y se construye una nueva institución que sea confiable.

 

El mandatario, en declaraciones a HRN este sábado, también advirtió que la comisión de depuración está facultada para separar policías "sin dar explicaciones" y que los afectados podrán seguir siendo investigados aunque estén fuera de la institución.

La depuración y la reestructuración de la Policía son parte del proceso de recuperación de la seguridad en el país, luego de que, entre los años 2006 y 2009, la impunidad "carcomió las raíces de las instituciones", subrayó el gobernante.

Añadió que ese proceso de recuperación se inició desde su gestión como presidente del Congreso Nacional, en el período anterior, con la creación de una plataforma jurídica y nuevas instituciones, subrayó el gobernante.

Consecuencias del abandono

El presidente Hernández refirió que, "cuando estudiamos el tema de la inseguridad en Honduras, nos dimos cuenta que había un patrón en toda Centroamérica, y también incluía un tanto Colombia y México".

Recordó que desde el inicio de su Gobierno dijo que "la lucha contra el narcotráfico es el punto de partida para la destruccion de todo este aparato de impunidad que se ha venido gestando en Honduras. ¿Por qué? Porque el narcotráfico es el principal detonante de la violencia en la región centroamericana, México y Colombia".

Hernández rememoró que "Honduras, obviamente, allá por el 2007, 2009, era practicamente el lugar preferido de los narcotraficantes para hacer sus operaciones y eso trajo como consecuencia la destrucción, a través de permear las instituciones del Estado".

"La Policía no se quedó al margen, fue una de las instituciones que quizás más se afectó por este problema del narcotráfico", dijo el gobernante.

Ahora, señaló, en Honduras se tienen "las consecuencias de haber abandonado en aquellos años las instituciones del Estado, de no estarlas sometiendo a un control permanente, a una depuración permanente, a una repotenciación permanente".

Lo que ahora está surgiendo, en relación a crímenes de alto impacto como los del zar antidrogas Julián Arístides González y Alfredo Landaverde, es una información que va a permitir a los entes investigadores del Estado, y en especial al Ministerio Público, empezar a hilvanar esa información, consideró.

Es una información "que oficialmente de alguna manera no se daba a conocer, sea de manera que la escondían, sea de manera que no la encontraban", pero "hoy hay retazos de información surgiendo y ahora lo que corresponder es que el Ministerio Público pueda ir tomando esas líneas de investigación", planteó el mandatario.

Destacó el jefe de Casa de Gobierno que las autoridades de investigación tendrán que ir llamando a todas las personas que se mencionan en esas informaciones, a todos los ministros de Seguridad, oficiales y directores de la Policía, para buscar las conclusiones que permitan judicializar los casos.

Apoyo a la depuración

Hernández indicó que los miembros de la Comisión de Depuración y Reestructuración de la Policía que nombró recientemente también están en la obligación de revisar todos estos informes, en función de la gente a quien vayan a separar de la Policía, y enviar toda esa información al Ministerio Público para contribuir con esta entidad en las investigaciones.

Explicó que cuando nombró a la comisión llamó de manera pública y privada a todas las instituciones para que le brindaran toda la información a la misma, para que esos expedientes que sirven de soporte para la toma de decisiones a ese órgano de depuración también sean una contribución para lo que va a estructurar el Ministerio Público.

"Aquí tenemos que actuar todos coordinamente, y también la ciudadanía", comentó, y pidió que "cada hondureño que tenga información que permita hacer un trabajo efectivo de depuración, de reestructuración de la Policia, debe mandar información a esta comisión que hemos nombrado", comentó.

En ese sentido, afirmó que la comisión debe estructurar un mecanismo de recepción de denuncias con toda las seguridades del caso, "para que podamos tener una Policía que nos merecemos, una Policía de resultados, confiable, porque lo que andamos buscando es la construcción de un nuevo país".

Nueva plataforma jurídica

El titular del Ejecutivo dijo que un primer diagnóstico que le reveló lo que estaba pasando fueron los niveles de impunidad en general que se vivían en el país y advirtió que en eso no solo tiene que ver una institución, sino varias.

Debido a ello, en el Congreso Nacional "construimos una plataforma jurídica que fue el gran primer paso para poder empezar a luchar por recuperar el país".

Uno de esos temas importantes fue crear una nueva institucionalidad, con la Dirección de Inteligencia e Investigación, y capacidades con mucha tecnología que antes no se tenían, para detectar los movimientos de quienes estaban delinquiendo, dentro y fuera de las instituciones, explicó.

Hernández añadió que había todo un andamiaje del narcotráfico, no sólo nacional, sino internacional, y comentó que a veces ese sector tiene más recursos que el Estado.

A partir de allí las autoridades hondureñas se dieron cuenta que "era necesaria una alianza con otros países; allí es donde viene también la figura de la extradición, porque si un hondureño era parte de toda esta red criminal y afectaba a otros países, esos países podían judicializar y el Estado hondureño decir: 'juzguelo usted'", indicó.

El gobernante también recordó, entre las decisiones tomadas para retomar el control del país, "la creación de la Policía Militar, la decisión de montar la Operación Morazán, bajo el andamiaje de un Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, que de alguna manera coordina de manera más efectiva todas las instituciones del Estado".

Institucionalidad fuerte

El Consejo Nacional de Defensa y Seguridad parte del concepto de que nadie puede ser tan fuerte como toda la institucionalidad del Estado, bien aglutinada y con un mismo objetivo, y haciendo cada institución su parte, argumentó Hernández.

Manifestó que ese tipo de acciones implicó la creación de la Tasa de Seguridad, porque se enfrentaba un fenómeno delincuencial complejo, con muchos recursos del crimen organizado, y entonces se debía tener un presupuesto especial para atender ese problema especial.

Hernández recordó también que la implementación de las pruebas de confianza provocó "aquel debate tan profundo que se dio, fuerte y muy tenso, que casi una Sala de lo Constitucional declara inconstitucional" las mismas.

Entonces, toda la creación de ese andamiaje jurídico, nuevas instituciones y las alianzas con otros países, entre ellos grupos de seguridad de alto nivel con países como Estados Unidos y México; también una estrecha relación en defensa y seguridad con Colombia, más los escudos aéreos, terrestres y marítimos, lo que conforma todo un proceso para la recuperación del control del país, expuso.

Sin embargo, el mandatario aclaró que no se podían abrir todos los frentes al mismo tiempo, "porque entonces explota todo el país, y habia que irlo haciendo como un proceso".

Como parte de este proceso, dijo que "hoy toca reestructurar de manera definitiva la Policía Nacional para que los buenos policías, o quienes quieran ingresar a la Policía, puedan darle al pueblo hondureño una institución confiable a raíz de sus resultados, y que sea respetada y también querida por el pueblo".

No está en la luna

Hernández afirmó que la depuración y restructuración de la Policía "no está en los cuernos de la luna; hay otros países aquí cerca en America Latina que lo han logrado".

Precisó. "por ejemplo, una policía especial en Chile que es la institución de mayor prestigio de las instituciones públicas", mientras que en Colombia hay una Policía "que logró certificarse en ciertos cuadros".

"Esas son las metas que debemos ponernos los hondureños", puntualizó.

Aseveró que la información que está saliendo, sobre señalamientos contra policías vinculados en crímenes, "tiene que analizarse con profundidad, con el apoyo de nacionales, de extranjeros, y estructurar la hoja de ruta para poder judicializar esos casos, hacer justicia y que al mismo tiempo vayamos construyendo la nueva Policía que el país se merece".

Nombramientos y ascensos

Sobre policías nombrados en nuevos cargos o ascendidos pese a esos señalamientos, el presidente Hernández indicó que si dentro de la misma Policía es evidente que no se tenía archivo de expedientes, y si habían expedientes o retazos y estos no fluían como debía ser, "entonces lo que va caminando es algo que no lleva el sustento que debería".

Agregó que para los ascensos en la Policía debe haber una serie de procesos internos, "y uno confía, como se hace con Fuerzas Armadas y como se hace con otras instituciones que tienen sus propios esquemas de méritocracia, en la información que llega".

También indicó cuando dirigía el Congreso Nacional concluyó que "no es suficiente para un presidente tener la información que le dé la misma institución, cuando se trata de ascensos de oficiales superiores".

Ante esa situación, "yo provoqué la modificación, en el caso de la Policía", para que los ascensos de oficiales superiores "pasaran a aprobación por el Congreso Nacional, como se hace en Fuerzas Armadas, porque si adentro del Ejecutivo no hubiera el suficiente rigor para revisar con detalle o se pasara alguna información para no tomar decisiones apropiadas, entonces tenemos el control del Congreso Nacional", dijo Hernández.

El sistema de ascensos "es parte de lo que tiene que reestructurarse en este momento", afirmó.

Sentar precedentes

El titular del Poder Ejecutivo señaló que "lo dije muy claramente desde que iniciamos este proceso: aquí deben de sentarse precedentes para que no vuelvan a ocurrir estos hechos", como la vinculación de policías con el crimen organizado.

"Como les decía a los miembros de la Comisión de Reestructuración de la Policía Nacional y la Secretaría de Seguridad: si ustedes van a separar a alguien, aunque no encuentren nada ahorita, es bueno que dejen la salvedad en el acuerdo de separación, (de que es) sin perjuicio de las investigaciones que seguirán haciendo los entes del Estado con el compromiso de hacer justicia", explicó.

"Entonces, (en el caso de esos policías) se trata de seres humanos que se coludieron, que escondieron información", añadió.

"Pero hoy como nunca tenemos una voluntad política y hemos logrado construir un consenso social con entidades internas, como, por ejemplo, todos los líderes que participaron en los diálogos del año pasado y antepasado", refirió.

Asimismo, Hernández apuntó que todos esos sectores, así como los representantes de organismos internacionales y embajadas, estuvieron presentes para darle todo el soporte a esta Comisión de Reestructuración de la Policía Nacional, el día de su presentación, el miércoles 12 de abril, en Casa Presidencial.

Primeros informes de comisión

El titular del Ejecutivo informó que la Comisión de Reestructuración de la Policía Nacional y la Secretaría de Seguridad "todavía trabaja en un informe sobre las primeras determinaciones sobre ese caso".
"El día (de entrega del informe), todavía no lo sé, pero les dije en la reunión del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, en la que los presenté, que era necesario dar un paso pronto, partiendo de lecciones aprendidas, como la colombiana, que fue una depuración de arriba hacia abajo", explicó.

Amplió que les expuso que "si no encontraban un suficiente sustento para llevar a cabo la audiencia, buscáramos el mecanismo de la reestructuración para poder separar a cualquier oficial que creían que no debería de seguir en la institución al igual que cualquier agente e incluso personal administrativo de la Secretaría de Seguridad".

Hernández añadió que "siempre los procedimientos se deberán hacer sin perjuicio de las investigaciones que se vienen" sobre quienes seasn separados.

"Entonces, yo lo estaba esperando para esta semana (el informe), pero también comprendo que ellos quieren hacer un trabajo exhaustivo y estar seguros de lo que están haciendo y empapándose del tema", admitió.

Puntualizó que los comisionados han girado notas a la Corte Suprema de Justicia, al Ministerio Público, al Tribunal Superior de Cuentas, a la Procuraduría General de la República, a fin de tener suficiente información.

"Así que yo tengo que darles el beneficio del tiempo y deseo que puedan empaparse con más profundidad, para que tenga sustento lo que tengan que hacer", indicó Hernández.

Seguirán investigaciones

El presidente de la República remarcó que el proceso de reestructuración, de acuerdo al derecho interno, "les permite (a los miembros de la comisión)sacar a alguien sin ninguna explicación, pero al mismo tiempo poderle decir sin perjuicio de las investigaciones que van a tener que seguir, porque en esto, por hacer depuración, no debemos generar impunidad".

El gobernante dijo que "no es cierto" que existiera un supuesto convenio entre el ministro de Seguridad, Julián Pacheco, y al menos 32 oficiales para que estos se retiraran voluntariamente.

"Lo que yo dije siempre de inicio es que debería de montarse una serie de expedientes; desde el año pasado, entiendo, el general Pacheco venía trabajando en eso, para tener lista la información en el momento que diéramos este paso" de la reestructuración, refirió.

El mandatario señaló que ese paso se dio con la aprobación del decreto de depuración por parte del Congreso Nacional, a petición del Ejecutivo, y luego con el reforzamiento de separar administrativamente a los oficiales con indicios de haber participado en delitos.

"A partir de allí, la comisión nombrada junto al ministro de Seguridad tienen la última decisión de a quienes se tiene que separar", recalcó.

Hernández agregó que "como presidente voy a respetar la decisión de ellos, ya que los nombré por la confianza que les tengo".

"El mandato que recibió la comisión fue que se tiene que depurar, sencillo. Y si a alguien no se le encuentra sustento por el momento, está la figura de la reestructuración sin perjuicios, en donde también se advierta que los procesos de investigación siguen", acotó.

De tal manera, dijo, "en ese proceso también pueden salir involucrados gente que puede ser muy honesta y muy buena gente, pero si no está dando resultados tampoco nos sirve para la labor de la Policía".

"Lo que ocupamos son resultados que construyan confianza en el pueblo hondureño en la Policía y sé que lo vamos a hacer", aseguró Hernández.

Sin retrocesos

El gobernante recordó que "estos resultados son de dos décadas de descuidos, y poner solución a los problemas, como lo dijeron los expertos colombianos, es un proceso que no es de la noche a la mañana".

Hernández añadió que tras ese proceso de sanear y recuperar la seguridad en el país "siempre habrán consecuencias y reacciones del mundo criminal, queriendo que no haya justicia, generar temor y por ende impunidad".

"Pero aquí no podemos retroceder, luchando por un derecho que Dios le da al ser humano a la libertad y a vivir en paz y tranquilidad", sentenció.

"Vamos por buen camino; no se habían tomado estás decisiones antes, y dijimos, desde que servimos en este puesto, que teníamos que llamar las cosas por su nombre y tomar las decisiones que se tengan que tomar, nada más que hacerla en un proceso que no genere una convulsión social que nos hubiese generado consecuencias nefastas", resaltó.

Mejora imagen de Honduras

El gobernante aseveró que el proceso empezó desde el período anterior, cuando fungió como presidente del Congreso Nacional , ha proseguido en estos dos primeros años de su Gobierno, y "ya tiene una hoja de ruta y este es solamente un paso en el gran proceso de recuperar la tranquilidad de Honduras".

"Miren cómo se expresan afuera de Honduras por el proceso que estamos emprendiendo", destacó, al tiempo que dijo que "no debemos de olvidar de dónde venimos: del 2006 al 2009, cuando aquí se generó la mayor impunidad en la historia y carcomió las raíces de las instituciones", señaló.

"Y ahora estamos rescatando a las instituciones con la participación de todos los sectores de la sociedad hondureña", apuntó.

El jefe de Estado remarcó que "proceso más amplio es haber detenido al país en aquella declive en la que decían que Honduras es un Estado fallido, y hoy ya no somos esa imagen y hemos recuperado los índices de seguridad; según el Índice de Paz Global, es que ya no estamos dentro de los primeros países más violentos del mundo".


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