Exitosos programas de prevención son abordados en conferencia regional

Miles de Manos muestra éxito de familias y escuelas unidas en pro de la prevención en Centroamérica.

Tegucigalpa, 16 de junio. La lucha contra la violencia avanza en la región y el programa Miles de Manos, analizado este jueves en la plenaria inaugural de la Conferencia Regional de Prevención y Educación, es ejemplo de que, cuando las familias y los educadores se unen para ayudar a los niños y jóvenes a afrontar eficazmente los retos de la vida diaria, los resultados son satisfactorios.

 

Charles Martínez, director y profesor asociado del Departamento de Metodología Educativa, Política y Liderazgo, de la Universidad de Oregón, Estados Unidos, detalló en su plenaria los logros de ese programa regional.

Miles de Manos ha llegado a Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua, explicó Martínez, durante la plenaria "Refuerzo positivo como factor de protección", al agregar que esta iniciativa de la Agencia Alemana de Cooperación Técnica (GIZ) forma parte de un proyecto grande y multidimensional denominado Prevenir y cuyo objetivo es disminuir la violencia juvenil en varios niveles.

El programa se concretó luego de que especialistas desarrollaron y evaluaron varias metodologías educativas que científicamente comprobaron ser efectivas en la reducción de conductas de riesgo de los jóvenes.

El objetivo de Miles de Manos es que los docentes y padres de familia tengan un trato respetuoso, responsable, constructivo, democrático y no violento con los niños y jóvenes. Esto incluye tanto el cuestionamiento de los tradicionales métodos de crianza autoritarios, como un desempeño más consciente de su papel como acores principales, y el establecimiento de límites.

Exitosos programas de prevención son abordados en conferencia regional

El experto internacional relató que Miles de Manos tiene un enfoque en padres, madres o cuidadores primarios, así como en los docentes y las juntas de padres de familia.

Los resultados regionales a partir de 2015 se reflejan en 360 escuelas; 538 facilitadores; 3,020 madres y madres; 1,396 docentes y directores que han sido entrenados y en más de 28,000 estudiantes.

Es de destacar que en Honduras las escuelas para padres son obligatorias en las 22,000 escuelas públicas del país.

Martínez destacó que, pese al aumento de la violencia, durante la aplicación del "promise test" en San Miguel, El Salvador, "los padres informaron que sus hijos estaban en menos riesgo de involucrarse en una pandilla".

Un problema regional

En la segunda plenaria del primer día de este cónclave regional, Ernesto Rodríguez, director del Centro Latinoamericano sobre Juventud de Uruguay (Celaju), se refirió a la educación y prevención de violencias en Centroamérica.

En este ámbito, afirmó Rodríguez, la región, que es donde más rápido crecen los índices de homicidios, está rodeada de una serie de factores que van desde múltiples violencias existentes, a respuestas limitadas y propuestas pertinentes escasamente tenidas en cuenta.

Además, señaló como otro de los grandes desafíos que en la región la inversión de recursos, además de insuficiente, tiene prioridades cuestionables.

Rodríguez recordó que, lejos de lo que suele suponerse, las principales expresiones de violencia están en la familia, mediante la violencia doméstica, contra la mujer, contra los niños, contra los adultos mayores y en las instituciones, desde las cárceles a las escuelas, y no en las "maras" o pandillas juveniles.

Exitosos programas de prevención son abordados en conferencia regional

En esta plenaria, el experto uruguayo trajo a la mesa el hecho de que hay estrategias enfrentadas, entre ellas mencionó ¿Escuelas Seguras o Escuelas Abiertas?, ¿Espacios Seguros o Espacios Inclusivos?, ¿Mano Dura o Mano Amiga?, ¿Más Inversión en Seguridad Pública o más Inversión en Educación e Inclusión Social?, ¿Educación en Valores o Apoyo a la Construcción de Identidad y Autonomía?
Rodríguez enfatizó en que las y los jóvenes centroamericanos no solo están afectados por agudos cuadros de exclusión social, sino que además cargan con una gran cuota de estigmatización, que los ubica como "vagos", "buenos para nada" y que "solo saben meterse en problemas", desde donde se los juzga persistentemente como "culpables hasta que demuestren su inocencia".

En medio de esta temática, surgieron casos que dejan enseñanzas que pueden tomarse como ejemplo a seguir, como la de Manizales (Colombia), una lección sobre la forma de transformar la escuela en un territorio de paz.

También, la experiencia en Richmond, California (EEUU), sobre cómo trabajar proactivamente con pandillas.

Asimismo, el experto expuso ejemplos regionales, como el caso de Avancemos en Costa Rica; Jóvenes con Todo, de El Salvador; Plan Colegio en Nicaragua, y Barrios Seguros en Panamá, que muestran que la integración e involucramiento da buenos frutos.